Querido amor, esta semana recibí una triste noticia. Murió tu amigo Carlos. Ha pasado justo un año desde aquel encuentro que tuve con él y le conté de tu partida. En aquella oportunidad vinieron él y Dora a visitarme, me trajeron una orquídea en honor a ti, y pasamos una velada recordándote mucho. Carlos no paraba de llorar, cada anécdota le conmovía. Me repitió muchas veces que era difícil encontrar amigos como tú, que disfrutaba mucho de las largas noches compartidas, entre largas conversaciones, juegos, y música.
Luego nos escribimos varias veces, y siempre mencionaba lo mismo, que seguía llorando tu ausencia, que fuiste un gran amigo, que contigo se podía conversar de todo. El día de su cumpleaños le escribí para saludarle y darle la noticia que justo ese día había nacido nuestro nieto. Fue la última comunicación que tuvimos.
La orquídea que me trajeron dio flor hace un par de semanas, la vi y pensé "debería tomarle una foto y mandársela a Carlos para que vea que linda está", no lo hice, solo lo pensé. Y lo siguiente fue la llamada de Dora avisándome de su partida. Te sonará increíble que murió de la misma manera que tú, con un proceso tan similar que cuesta creerlo. Malestar al estómago, un infarto camuflado y fulminante, un cateterismo que no resistió, muchos coágulos en las arterias.
Me consuela pensar que ya están juntos, seguirán las conversaciones que quedaron pendientes? Recordarán el brindis que improvisaste cuando su hija cumplió 15 años? Hablarán de filosofía? De arte? de música? de ciencias? de proyectos?
Nosotras seguimos acá, seguro nos reuniremos pronto a tomar unos cafecitos y compartir recuerdos y anécdotas. Te amo mucho amor, y te recuerdo siempre. Ahora tendré algo mas que recordar en noviembre.





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