30 agosto 2026

Todavía...



Querido amor, esta semana me ocurrió algo curioso y en cierto modo desconcertante.  Me encontraba sola en la cocina preparando el almuerzo. El silencio reinante en casa contrastaba con el bullicio interior que había en mi mente.  Los pensamientos volaban y saltaban de un tema a otro, intentaba organizar mis pendientes, a la vez que trataba de planificar lo que estaba encaminado, mientras mis manos cocinaban en piloto automático. 

De pronto, escuché una voz masculina, fuerte, clara, concisa, segura, que dijo "Todavía". Nada más.  Me detuve en lo que hacía y mi cabeza también entró en pausa e intenté descubrir de donde venía esa voz.  No había nadie en casa, no se había encendido la radio, no había nadie afuera, mi celular estaba apagado. No había explicación lógica para esa voz. Pero la había escuchado con claridad.

Fue mi imaginacíón? Mi voz interior respondiendo a mis preguntas? Alguien más tratando de calmar el barullo? Fuiste tú? 

Nunca sabré de donde vino esa voz, pero de alguna manera, sentí que era una respuesta a muchas de mis dudas e interrogantes que a veces me acompañan. Sonará ingenuo pero me dio tranquilidad, calma incluso y me dije "Es verdad, no hay prisa, cuando llegue el momento de tomar decisiones lo sabrás, por ahora "todavía" es la respuesta".  Y seguí cocinando, pero el bullicio cesó.

Te amo mucho y te mando un gran abrazo!





16 agosto 2026

Añoranzas...

 


Querido amor, pasan los días, pasan los años, transcurre el tiempo. Momento tras momento discurre la vida.  Miro hacia atras, estos tres años y medio de tu ausencia, y veo un camino, un recorrido, que ha tenido de todo. Dias duros, difíciles, días de aceptación. Lágrimas derramadas en abundancia, lágrimas también contenidas por igual.  Sonrisas que escasearon un buen tiempo y que están empezando a volver.

Recuerdo mucho que tras tu partida, muchos me decían que lo mas difícil es el primer año. La tanatóloga que me ayudó, dijo que no habia tiempo para el duelo, que cada duelo es único y hay que vivirlo y sentirlo al ritmo de cada quien.  Y así lo he hecho, y no cabe duda que he aprendido a seguir recorriendo el camino llamada Vida sin tu mano que me acompañe.  Pero también es cierto que hay momentos de añoranza que simplemente vienen y se van.

Hay días en que añoro ser cobijada en tu abrazo, sentirme contenida y no solo ser la que contiene. Saber que aún sin que medien palabras, siempre sabrías que algo me ocurria, siempre sabrías que requería un abrazo, siempre sabrías sacarme una sonrisa.

Extraño llegar a casa y verte sentado en mi sillón, buscando mi compañía, mi huella, mi olor. Extraño la casa inundada de olor a cafe recien pasado, especialmente para mi, para luego servirme una tacita y contemplar mi expresión de gusto al beberla.

Debo confesarte que tras tu partida abandoné las series, las películas, en general la televisión. No es lo mismo verlas sin comentarlas contigo, o tratar juntos de adivinar que pasaría después. Así ya no me apetece.

Todo esto no significa que me sienta mal, me siento bien, hago mis actividades, me siento contenta, disfruto la vida, pero esas pequeñas añoranzas aparecen a veces  y como vienen se van. Te amo y te llevo siempre en mi corazón.

23 julio 2026

Noticias importantes...


Querido amor, hace algun tiempo que no te escribo. Han sucedido tantas cosas en las últimas semanas que el tiempo escaseaba, pero acá estoy, con novedades importantes para ti, para nosotros, para la familia. 

Recuerdo que muchas veces me mencionaste tu preocupación por nuestro Artu, por estar solo. Anhelabas que encontrará con quien compartir su vida, y no fuera un solitario.  Alguna vez se lo comentaste cuando venía de visita a Lima y él te decía que no te preocupes, que estaba bien así. Para tu tranquilidad te cuento que se acaba de casar y está radiante y feliz.  

Viajamos con Vane y los chicos hasta Alemania para acompañarle en un momento tan especial para él y pasamos lindos días junto a él y su pareja.  Ver el amor tan grande entre ellos, la cercanía, la complicidad, me llenaba de emoción.  Estoy segura que serán felices. 

El hubiera añorado tener tu bendición, yo le dije que sabía  que tu prioridad era verle feliz, y que estaba segura que lo hubieras bendecido. La boda estuvo linda, hubo de todo, alegría, nostalgia, risas, lágrimas, abrazos, amistades, familia, amor.  Bailamos, celebramos, brindamos, compartimos.  Mi corazón sentía tu presencia con nosotros, hasta bailé contigo y nos sonreímos  con complicidad.  

Ahora, ya de regreso en casa, vuelvo a mis rutinas de antes, pero sintiendo la alegría que Artu ya no está solo, y encontró con quien compartir su vida. 

Te amo mucho y te mando muchos besos.



25 abril 2026

Reconciliados...


 

Querido amor, la semana pasada me reuní con una amiga que no veía hace muchos años. Hubo un tiempo en que tuvimos mucha cercanía con ella y su esposo, fuimos parejas amigas y nos reuníamos con frecuencia con ellos hasta que se mudaron y nos fuimos distanciando. Me encontré con ella de casualidad y quedamos de vernos para tomar un cafecito y ponernos al día de todo lo ocurrido en casi 30 años. 

Ella, al igual que yo, enviudó hace pocos años. Me contó que ellos tuvieron muchos problemas de pareja a lo largo de los años y que se habían distanciado mucho con muchos sentimientos fuertes de por medio. Y ella ha quedado con bastantes recuerdos dolorosos del tiempo compartido, resentimientos, reproches, culpa, odio, etc.  Y una brecha se instauró entre ellos y así continuó hasta el fin.

Al escucharla recordé que hubo un tiempo en que nosotros estuvimos así, tuvimos desacuerdos, resentimientos, dolor, reproches, decepción. En mi interior me dolían tus cambios de carácter, tu violencia verbal, tu posición machista y autoritaria.  Y tuvimos tiempos de distanciamiento emocional, tiempos de convivencia tensa, en que el ambiente se sentía turbio. Pero aprendimos a ceder, a conciliar, a conversar, a perdonar, a cambiar, a valorar cada intento. Te esforzaste tanto en cambiar, en corregir, en mejorar a lo largo del tiempo que logramos recuperar la armonía, la cordialidad, el respeto, el amor prevaleció. 

Y los últimos años compartidos borraron todo aquello que alguna vez nos distanció, acortó distancias, limó asperezas, y nos reconcilió.  Agradezco mucho esos años de paz, de unión, que permitieron que al llegar tu momento de partir, pudieras hacerlo en paz, y que a mi vez, yo pudiera despedirte en paz, sin culpas, sin asuntos pendientes, y pueda ahora recordar lo bueno, lo mejor. Te amo mucho y te mando un beso grande.

04 abril 2026

Al otro lado de la puerta....


 

Querido amor, en días pasados le llegó el turno de partir a un compañero del coro, un amigo muy alegre, muy vital, con mucha chispa, y una potente voz que siempre resaltaba en nuestros ensayos.  Le honramos y acompañamos cantando en su misa de despedida que fue muy emotiva. El y su esposa fueron miembros fundadores del coro, y siempre los sentí cercanos.  

Cantamos con el sentimiento a flor de piel, y haciendo un gran esfuerzo por evitar que la emoción nos gane y poder seguir.  Como última canción entonamos Amazing Grace, y su voz resonaba en mi mente junto con la nuestra, ahí las lágrimas de emoción fueron inevitables, como inevitable fue recordar cuando te despedimos y ellos nos acompañaron con su canto y su cariño.

Algo que me tocó muy de cerca fue  una frase del predicador . Dijo que cuando uno muere, no deja de existir, pasa a otro plano, y su alma esta al otro lado de la puerta. Esa frase me quedó dando vueltas.  Nunca lo había visto así, pero efectivamente, así lo siento. Por eso no me siento sola, y me provoca escribirte y contarte cosas, y cuando algo me sucede siento tu cercanía. 

Te mando un abrazo enorme y muchos besos con amor.

22 marzo 2026

Sabio consejo...


  

Querido amor, hoy quedé realmente sorprendida ante un comentario de nuestro pequeño Ram.  Las últimas semanas descubrió en mi celular un video tuyo que le enviaste jugando y haciendo muecas cuando él tenía poco mas de 2 años.  Es muy gracioso ver las caras que pones  cuando le hablas y él se muere de risa viéndote y pide verlo una y otra vez. Entonces quiere más detalles de cómo eras, qué hacías, cómo jugabas, etc.

Me preguntó si podía mandarte un audio, y le dije que si, que seguro de alguna manera lo escucharías.  Y te envío un audio manifestando su alegría de haberte visto en video y diciéndote que él estaba bien, que vivía contento y que te agradecía el video que lo había hecho reír mucho.  Le conté que a veces te escribo y me preguntó acerca de qué te escribo. Le dije que te escribo de los recuerdos que vienen a mi cabeza y también que te extraño mucho y me dijo:

"Oma, pobrecito Opa, no le digas esas cosas. Dile cosas bonitas, cuéntale cosas divertidas, dile que estás bien".

Nunca deja de sorprenderme su madurez, su sabiduría a su corta edad. Y tiene toda la razón. Te amo mucho y celebro el tiempo que compartimos y nuestro amor. Un gran beso!

01 marzo 2026

Vericuetos de la vida...

 


Querido amor, esta semana me reuní con dos amigas del colegio a quienes no veía desde que nos graduamos.  Cada una contó qué había sido de sus vidas y los caminos que habíamos recorrido. Una de ellas se fue a vivir a Alemania y allá se casó e hizo su vida. La otra se fue a Estados Unidos a trabajar por un año y ahí se quedó hasta la fecha. Y yo, que supuestamente planeaba estudiar alemán para poder viajar donde mi hermana Cristi que se había establecido en Suiza hacía unos años, me quedé en Lima.  Nos  sorprendió ver que cada una había tomado rumbos distintos a los planeados. Como bien dice el dicho "el hombre propone y Dios dispone". 

Al contarles mi historia me percaté que nosotros también, al conocernos, nuestros caminos dieron un giro muy distinto al planeado.  Coincidimos en el instituto Goethe para aprender alemán.  Yo, para ir donde mi hermana y tú para postular a una beca en Alemania. Desde el primer día que nos vimos a la entrada del instituto, algo cambió. Recuerdo que esperamos juntos a que abrieran la puerta,  pues ambos llegamos temprano. Nos saludamos tímidamente y te sonreí. Luego subimos y nos sentamos juntos, y empezamos a conversar. Nos contamos acerca de nuestros planes y al llegar a casa le conté ilusionada a mi amiga que había conocido un chico interesante.  Mas adelante me contaste que tú también habías comentado con tu amigo que te gustó mi sonrisa.

Pasaban los meses y estudiábamos con empeño, y aún pensábamos en viajar, pero de paso, revisábamos planos de Alemania para tener un posible punto medio de encuentro al estar allá.  El tiempo siguió su camino, Cupido obró su magia,  y viajar dejó de ser una prioridad para convertirse en un tema más en común. 

Y así fue como nos quedamos en Lima, nos enamoramos, nos casamos,  formamos familia, hicimos una vida en común, crecimos, aprendimos, y nos volvimos  expertos en vivir el día a día, en aceptar, en perdonar y en valorar lo importante. Fuimos compañeros, esposos, amantes, familia. Te amo mucho y te recuerdo mas. Besos de mi para ti.

08 febrero 2026

Tus proyectos...


 Querido amor, un post de un amigo me hizo pensar en ti. Hablaba él de como a partir de cierta edad hay preocupaciones que nos rondan, y pueden hasta frenarnos o bloquearnos en nuestro diario vivir. Y pensé en ti, y el entusiasmo con que viviste los últimos años.  Estudiando, aprendiendo cosas nuevas, creando, planeando lo que harías con tus nuevos conocimientos. Mecatrónica, redes, inteligencia artificial, vivienda inteligente, todos conceptos nuevos que ibas interiorizando e imaginando cuanto harías. 

Todo querías saber, todo querías aprender, siempre tenías cosas nuevas que contarme de cuanto leías, escuchabas, veías.  Todo desde tu guarida, pues ya no te apetecía salir ni socializar. Pero ahí en casa, que bien que te habías creado un mundo a tu medida. 

Conseguías virtualmente becas y estudiabas con gran ahínco. Eras el mayor siempre, pero no te amilanabas, te sentías contento de aprender.

Tu partida sorpresiva dejó tus planes truncos, pero ahora mirando en retrospectiva, me alegra que tuvieras planes hasta el final.  Ahí quedaron en casa, en posición listas, las herramientas que usarías al día siguiente para un cableado que estabas planeando hacer.  Quedó tu PC sellada que estrenarías en este proyecto y que a mi me tomó dos años de lucha interna animarme a abrir y utilizar, me apenaba que no la hubieras estrenado tú. Cables, dispositivos, herramientas, cada detalle planeado. Ahí están. Los veo y me recuerdan tu entusiasmo, tu certeza de cuanto lograrías hacer.  

Los primeros tiempos me apenaba ver tus proyectos truncos, ahora los recuerdo con alegría porque significa que hasta el final viviste contento, con proyectos y planes.  Los médicos me advirtieron tanto de un posible deterioro si sobrevivías que me hubiera apenado mucho que te sintieras ajeno a tus planes. Te amo mucho, y te recuerdo más. Un besito como los que solías darme antes de dormir.

24 enero 2026

Siempre presente...

 


Querido amor, después de tu partida, nuestro pequeño Ram que tenía 2 años y medio, quedó con mucha tristeza y muchos recuerdos tuyos.  No entendía el no poder verte de nuevo y tuvo que aprender a su corta edad lo que significa la muerte.  Para preservar sus recuerdos, le hicimos un álbum de fotos de momentos lindos compartidos contigo y el primer año lo miraba con frecuencia.  Luego lo fue dejando a un lado.  Este mes, en que recordamos tu partida, quiso ver de nuevo las fotos y miraba cada detalle con curiosidad, ya no con la tristeza de antes,  sino queriendo recordar, y quería que le contemos como era cuando tú vivías. 

Es curioso como perciben los niños las situaciones difíciles de comprender.  Por ejemplo, cuando nació Leandro, estábamos un día en la sala con Vane y los dos, y viene Ram donde Leandro y le dice señalándome a mi "mira Leandro, ella es tu abuela, nuestra abuela. Ella todavía existe, había otro, pero él ya no existe". Y siguió tranquilo jugando. Es su realidad y ya aceptó esa realidad. 

Le encanta que le cuente anécdotas de nuestra vida en común, y siempre quiere saber como reaccionabas tú ante distintas situaciones.  También se sorprende cuando entra a tu taller y ve la cantidad de libros y herramientas y me pregunta "Todo eso lo usaba Opa?" Le cuento que eras un eterno estudiante y querías aprender todo cuanto pudieras y le gusta. 

Aquí entre nos te diré que él ha sido mi mayor motor para sobreponerme a tu ausencia y seguir adelante, gracias a él pude volver a sonreír y disfrutar de la vida. Te amo mucho amor, y siempre te tengo presente.  Muchos besitos hasta el cielo.



10 enero 2026

Sentimientos a flor de piel...


 Querido amor, esta semana se cumplen tres años de tu partida.  Recorro el día a día de aquel enero de 2023 en que la vida te llevó por otros caminos, con una mezcla de sentimientos y emociones.  

Empezó el miércoles 4 por la noche en que sufriste el infarto. Descubro este año que esa es la fecha mas dolorosa para mi. Pasé la noche en vela en la puerta de la sala de cuidados intensivos atisbando tus pies cada vez que la puerta se abría, tratando de percibirte con vida.   Ahí estuvo aquel ángel vestido de enfermera, que pese a estar prohibido, me permitió entrar a verte, hablarte, besarte, acariciarte y despedirme de ti por si decidías marcharte. Nunca olvidaré tu lágrima posada en tu párpado y el pestañeo imperceptible de tus ojos que me dijo que me habías escuchado. 

 Fue en esa sala de emergencias donde enfrenté la posibilidad de perderte. Me parece surreal ahora verme ahí , sola,  avisando a todos lo que te había ocurrido, sentada frente a la puerta y esperanzada a que lograrán trasladarte y ayudarte. Al amanecer del 5 te trasladaron al instituto del corazón. Podía tener esperanza, decían todos, está en las mejores manos, me animaban, seguro se recuperará, opinaban. 

Los médicos eran más cautos. Está muy delicado, me decían, no está fuera de peligro, me advertían, puede quedar con daño grave, auguraban.  Los siguientes días me llevaron en zozobra por un camino de incertidumbre en que no sabía que pedirle al buen Dios. (Cómo si de mi dependiera lo que te tenía deparada la vida). Una parte de mi se aferraba a pedir que te quedes, otra, mas serena, rogaba por lo que fuera mejor para ti.  Y así transcurrió toda la semana, contigo internado, inconsciente, sin poder verte, lamentando sobre todo no poder acompañarte, que te fueras a sentir solo ahí.  No se permitían visitas, solo podía recibir noticias por vía telefónica lo cual hacía mas dolorosa la espera. Hasta que el miércoles 11 trajo la temida noticia, su esposo ha fallecido. 

Algo en mi interior me dice que en realidad te fuiste el 4. Ahí te vi, te sentí, me despedí. Nuestras almas se encontraron, se comunicaron y ahí mismo marchaste.  Mantuvieron tus signos vitales, mas tu alma ya había volado.  Esa semana me preparó para aceptar tu partida y agradezco por ello. Agradezco haberme despedido de ti, agradezco haber compartido mi vida contigo.  Tu mirada me acompaña siempre, tu mirada y tu voz. Tu voz bromeando, tu voz cantando, tu voz celebrando, tu voz amando. 


31 diciembre 2025

Navidad sin ti...

 



Querido amor, este es ya el tercer año que me toca celebrar la navidad sin ti.  Recuerdo cuando recién te fuiste, muchas personas me decían que lo mas duro era el primer año. Que era necesario transitar todas las fechas importantes del año sola, para poder procesar y que luego sería mas sencillo.  No siempre es así. Aún hay momentos de añoranza y sobre todo de recuerdos.  

En Navidad, al dar las 12 solíamos darnos un gran abrazo, apretado, amoroso, expresivo, que decía sin palabras "estamos juntos".  Y esto es lo que mas extraño, ese abrazo grande que cobijaba y brindaba certezas. Tu mirada que a través de la sala me miraba alegre y me hablaba de amor.  Ahora es un abrazo invisible el que te doy, un abrazo silencioso y agradecido. En medio de la algarabía de la reunión familiar, aparece por momentos tu  mirada, tu cariño, tu presencia.

Compartimos juntos tantas navidades, y de tantas maneras que los recuerdos abundan. Tuvimos épocas de carencias y épocas de bonanza. Muchas navidades felices, tratando de que los niños lo pasaran ilusionados.  Otras, cuando los chicos tocaban en la parroquia,  íbamos  a la misa de gallo y volvíamos con las justas a casa para celebrar.  También algunas navidades fueron tristes por ausencia de personas queridas. Nuestra última navidad juntos fue feliz, Ramiro tenía 2 años y todo giraba en torno a él y tú lo amabas mucho.  Recuerdo cuando estuvimos ya solos en el cuarto que me dijiste "es un amor nuestro cuchi, tenemos que cuidarlo siempre". Quien podía imaginar que dos semanas después ya no estarías para hacerlo. 

 Ahora el ausente eres tú y poco a poco me voy adaptando. Voy aprendiendo a recordarte sin tristeza, a aceptar tu partida con gratitud, y me alegra escribirte.  A veces me pregunto donde estarás, cómo será después de morir. Pero una parte de ti se alberga en mi corazón. Te amo mucho mi Roskolgo.


16 diciembre 2025

En busca de Dios...


 Querido amor, veo tu rincón de oración, tu biblia llena de marcadores, y frases resaltadas y te acompaño mentalmente en tu continua búsqueda de Dios.  Es curioso como tu camino iba tomando diversos rumbos. Me contabas siempre de como tu mamá era de ir a procesiones, rezar novenas y rosarios, y tú, como hijo mayor, eras su fiel acompañante. Imagino que todo esto dejó huella en ti. Eras un buscador incansable de cuanto te propusieras, y en esta, tu búsqueda de Dios, no fuiste menos perseverante.  

Solíamos ir a misa dominical en familia. Cuando los niños eran pequeños, íbamos a la misa de niños para que ellos no se aburrieran. Luego ello formarían parte de un grupo musical de niños en la parroquia alemana y ahí les acompañábamos cada domingo. Yo me fui acoplando y hasta la fecha, sigo asistiendo a esa parroquia.  En esa época empezaste a hacer visitas al Santísimo, y te volviste devoto.  Tenías turno para acompañarlo, y eras muy ferviente. Tu fe era admirable.

Luego de algunos años, te fuiste alejando de tus visitas, y empezaste a orarle a Dios desde casa.  De pronto empezaste a leer acerca del judaísmo y adoptaste muchas de sus celebraciones y ritos. Leías con ahínco la biblia, la misma biblia que fue de tu mamá y que aún hoy tiene un sitio especial en casa.  Ya no disfrutabas de salir a la calle, te fuiste aislando, y encontraste así tu manera de alabar a Dios y cultivar tu fe desde casa.  Habías empezado a tener episodios de olvidos y esto te asustaba.  En ciertos aspectos eras a veces como un jovencito. 

 Yo solía bromearte y decirte que eras mas papista que el papa. Eras muy estricto siguiendo costumbres antiguas al pie de la letra, y eso te hacia feliz. Ahora creo que te daban seguridad y certezas. Y yo, aunque a veces te cuestionaba o no lograba entender tus cambios, respetaba tu camino y te acompañaba en tus alabanzas. 

Alguna vez te dije que en realidad todo esto era externo y que Dios, tu verdadero Dios, habitaba ya en tu corazón. Me mirabas con ternura y sonreías, y seguías con tus ritos.  Me contabas siempre del gran banquete al que asistirías al irte de este mundo terrenal, y me consuela saber que ahí mismo llegaste a celebrar con tu buen Dios. Te extraño, te abrazo, y te amo siempre mi buscador incansable.

29 noviembre 2025

Un amigo va a tu encuentro...


 Querido amor, esta semana recibí una triste noticia. Murió tu amigo Carlos. Ha pasado justo un año desde aquel encuentro que tuve con él y le conté de tu partida. En aquella oportunidad vinieron él y Dora a visitarme, me trajeron una orquídea en honor a ti, y pasamos una velada recordándote mucho.  Carlos no paraba de llorar, cada anécdota le conmovía.  Me repitió muchas veces que era difícil encontrar amigos como tú, que disfrutaba mucho de las largas noches compartidas, entre largas conversaciones, juegos, y música.

Luego nos escribimos varias veces, y siempre mencionaba lo mismo, que seguía llorando tu ausencia, que fuiste un gran amigo, que contigo se podía conversar de todo. El día de su cumpleaños le escribí para saludarle y darle la noticia que justo ese día había nacido nuestro nieto.  Fue la última comunicación que tuvimos.  

La orquídea que me trajeron dio flor hace un par de semanas, la vi y pensé "debería tomarle una foto y mandársela a Carlos para que vea que linda está", no lo hice, solo lo pensé. Y lo siguiente fue la llamada de Dora avisándome de su partida. Te sonará increíble que murió de la misma manera que tú, con un proceso tan similar que cuesta creerlo. Malestar al estómago, un infarto camuflado y fulminante, un cateterismo que no resistió, muchos coágulos en las arterias.  

Me consuela pensar que ya están juntos, seguirán las conversaciones que quedaron pendientes? Recordarán el brindis que improvisaste cuando su hija cumplió 15 años? Hablarán de filosofía? De arte? de música? de ciencias? de proyectos? 

Nosotras seguimos acá, seguro nos reuniremos pronto a tomar unos cafecitos y compartir recuerdos y anécdotas. Te amo mucho amor, y te recuerdo siempre. Ahora tendré algo mas que recordar en noviembre.

17 noviembre 2025

Lluvia de recuerdos...


 

Querido amor, hoy mis recuerdos viajaron hasta el 26 de noviembre de 2017.  Era tu cumpleaños numero 61 y estabas muy emocionado pues la maratón en la que solías participar coincidía ese año con tu fecha.  Nos levantamos muy temprano por la mañana y fuimos a la carrera.  Te venías preparando ya hacía algunos meses y estabas confiado y eufórico. Era una actividad que te llenaba de entusiasmo y alegría. Siempre me resultaba emocionante esperarte en la línea de meta y verte llegar feliz.  Luego fuimos a celebrar a casa con los chicos, te había preparado tu comida favorita. Esa fue la última maratón en la que participaste y siento que cerraste con broche de oro. Doble celebración.

Ese año nos habíamos mudado al departamento en el que transcurrieron nuestros últimos años juntos.  Fue para ti una decisión difícil vender la casa que con tanto cariño y dedicación habíamos construido, pero las circunstancias nos indicaban que era lo que debíamos hacer. Pese a tu reticencia inicial, una vez instalados disfrutaste mucho el arreglar juntos cada rincón y convertirlo en nuestro hogar. Te recuerdo con todos tus adminículos, midiendo al milímetro las paredes para colgar los cuadros y espejos. Comprobamos una vez mas que el hogar lo construimos con nuestra presencia, con el cariño del día a día.

En este departamento tu presencia habita cada rincón, tu taller, lleno de proyectos, la silla en la que te gustaba sentarte a estudiar. Tu sillón favorito, donde cabeceabas a gusto.  La cocina donde compartíamos esos cafecitos especiales que con tanto esmero pasabas.  Nuestras noches interminables de series y piqueos. Tu rincón de oración. 

Se acerca tu cumpleaños, este año serían ya 69.  La vida te llevó temprano, pero que bueno que la disfrutaste.  Te recuerdo siempre, y te amo igual. Besos de mi para ti.


06 noviembre 2025

Noviembre...


 Querido amor, el tiempo sigue su recorrido y llegamos a noviembre. Un mes más que importante para nosotros. En él celebramos nuestro matrimonio y también era el mes de tu cumpleaños.

Mis recuerdos me llevan hasta aquel 11.11.83 en que nos dimos el si. Era un viernes al mediodía, yo tenía 21 años y tú a puertas de cumplir 27, jóvenes, ilusionados, enamorados, convencidos del paso que dábamos, elegimos una boda sencilla. Yo de vestido corto, tú de terno y corbata. Recuerdo aún el temblor de mi voz al leer la lectura acerca del Amor: "si yo hablase lenguas humanas y no tengo amor, soy como metal que resuena o címbalo que retiñe.....". Estábamos emocionados y también nerviosos. Tú también al ponerme el anillo temblabas un poquito. Fue una linda celebración y así empezamos nuestra nueva vida.  

Celebramos casi 40 años de matrimonio juntos y aunque no todo fue color de rosa, supimos sortear las tempestades y avanzar juntos. A lo largo de nuestra vida compartida aprendimos mucho uno del otro, crecimos juntos y nos dimos apoyo mutuo .  Hubieron alegrías, y tristezas. Peleas y reconciliaciones. Resentimientos y perdón. Escasez y abundancia. Cambios y adaptaciones. Muchas cosas hubieron, pero siempre la certeza de seguir juntos por donde nuestros pasos nos guiasen y así lo hicimos.

Ahora me invaden muchos sentimientos, por un lado, recuerdo con alegría y emoción todo lo vivido, por otro, viene la nostalgia a recordarme que ya no estás más acá. Hay días fáciles y otros complicados. Unos te extraño con tranquilidad, otros viene la añoranza y me haces falta. Te amo y recuerdo mucho, un beso grande hasta donde estés.

29 octubre 2025

No te des por vencido, ni aún vencido...


 Querido amor, hoy vinieron a mi recuerdo aquellos versos que con tanta vehemencia recitabas en la época en que te conocí. Eran del poema Pio Avanti del escritor argentino Almafuerte y empezaban con:
"No te des por vencido ni aún vencido, no te sientas esclavo ni aún esclavo, trémulo de pavor piénsate bravo y arremete feroz ya malherido...". 
La primera vez que me lo recitaste quedé impactada por lo fuerte de sus versos.  Sentía que hacías tuyas esas palabras, eran como un mantra que recitabas para sentirte así de fuerte y de invencible. 
 "...ten el tesón del clavo enmohecido, que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo, no la cobarde intrepidez del pavo, que amaina su plumaje al primer ruido...". 
Recuerdo que atravesabas días duros, de mucho pesar y responsabilidad.  Hacía un año había fallecido tu mamá , se fue de un momento a otro y tú habías quedado desolado. Soñabas con frecuencia con ella y sentías mucha rabia por su partida. Pensabas que había habido negligencia médica. Eras el mayor de cinco hermanos y habías ofrecido a tu mamá hacerte cargo de ellos, tenías 23 años cuando te conocí y tu papá acababa de casarse nuevamente.  Volcaste tu enojo en las artes marciales, practicabas kung fu en un templo y ahí, mientras entrenaban con rudeza recitaban:
"...procede como Dios que nunca llora,  o como Lucifer que nunca reza, o como el robledal cuya grandeza,  necesita del agua mas no la implora..."
No te permitías llorar, no te permitías sentirte débil, vulnerable, querías ser siempre el fuerte, el valeroso, el que vencía. 
"...que muerda y vocifere vengadora, ya rodando sobre el polvo tu cabeza".
Te la escuché recitar tantas veces a través de los años que también la sentí mía. El paso de los años te ayudó a aceptar que también podías ser débil alguna vez, que tenías derecho a no ser siempre el vencedor, y que incluso era posible y consolador llorar. Aprendiste a mostrarte vulnerable y a confiarme tus temores.
Ahora que escribo esto me percato que tú, al igual que tu mamá, te fuiste sin previo aviso, y qué coincidencia, ella se fue un 9 de enero y tú fuiste a su encuentro un 11 de enero. Me dejas de recuerdo toda una vida compartida llena de aprendizajes y recuerdos. Gracias por haber querido ser siempre el fuerte, y gracias también por haber aprendido que a veces se puede ser débil. Dejaste profunda huella en mi corazón y te amo hasta ahí donde ahora te encuentres. Un beso y una sonrisa para ti.

11 octubre 2025

Hay mensajes...


 Querido amor, después de tu partida uno de mis tesoros pasó a ser nuestras conversaciones por whatsapp. Recuerdo que muchas veces tras tu partida,  he abierto el diálogo nuestro y he bajado al azar la pantalla para leer algo que me hubieras escrito e imaginar que aún estabas ahí, al otro lado del celular. Te encantaba mandarme muchos emoticones cada vez que escribías, y a veces pensaba que eran demasiados y cuando te fuiste pensé "y ahora quien me va a mandar tantos emoticones".   Me dolió mucho tu partida, en especial los primeros meses. Te leía y te lloraba, y así muchas veces.  Esos días han ido quedando atrás, ya no está tan fresca la herida, y va doliendo menos.  

Sin embargo, hay un mensaje tuyo que me acompaña cada día, el último mensaje que me escribiste ese miércoles por la tarde, antes de que te diera el infarto. Me escribiste "te amo y los amo muchísimo" y ahí quedó grabado en mi corazón y en mi pensamiento. Al comienzo me suscitaba la pregunta: "intuías que pasaba algo?" Fue una especie de despedida? O solo fue una coincidencia? Pero fueron tus últimas palabras hacia mi, y las llevo siempre conmigo. 

Ese mismo miércoles por la noche, cuando me dejaron entrar a verte en la sala de cuidados intensivos te susurré al oído "todos te amamos y estamos en paz contigo, si tienes que irte, vuela en paz".  Ahora que miro hacia atrás me doy cuenta de la coincidencia de nuestras palabras. Así es el amor, o por lo menos , así lo sentíamos. Aprendimos mucho en tantos años compartidos.  Aprendimos a darle prioridad a lo bueno, a rescatar lo bonito, a perdonarnos, a no acostarnos molestos,  a convivir al día y en armonía, a aceptarnos con "todo el paquete" como bromeábamos a veces. 

Hoy volví a leer tu mensaje, sigue vigente, sigue amoroso, sigue escrito en mi corazón. Confieso que hoy de nuevo alguna lágrima se escapó, pero ya pasó. Te amo mucho y te recuerdo siempre, dejaste huellas profundas en mi corazón.

28 septiembre 2025

Y la música ahí...


 Querido amor,  pensaba hoy en cómo la música ha sido nuestra compañera desde que nos conocimos. Cuando empezamos a salir, te gustaba sacar la letra de mis canciones preferidas y me las traías escritas, así me ibas conquistando :)) Cierro los ojos y veo aún las hojas arrancadas de tu cuaderno, escritas a mano intentando hacer letra clara, con las canciones de los Carpenters.

Nuestra vida compartida estuvo siempre matizada de música, pasando por todos los géneros. Nos dedicamos mutuamente muchas canciones y aún al día de hoy hay algunas que no me atrevo a escuchar porque sé que aún duelen. 

Pero hoy hice un experimento.  Me animé a probar con el grupo de jazz Avalon, que fue nuestro acompañante musical de largas noches de piqueo y conversa en los últimos tiempos compartidos.  Los encontraste de casualidad, navegando por Youtube, y te divertía mucho ver cada detalle de sus videos, imaginando incluso lenguaje de miradas, o gestos con los que montabas historias entre ellos, historias que me ibas narrando mostrándome los videos. Hoy cociné escuchándolos y hasta me animé a cantar y pude hacerlo con alegría. 

Debo creer lo que dicen por ahí que el tiempo obra maravillas y cura el dolor. Esto me animó a abrirle la puerta a otras canciones nuestras y me fue bien. Aún quedan en lista de espera algunas que fueron muy especiales. Tendré paciencia, ya llegará su momento,  por ahora me alegra celebrar lo que hoy logré.

Gracias mi compañero de vida por todo lo vivido. En mi recuerdo anida cada momento. Te amo y te recuerdo siempre y te mando una sonrisa.



20 septiembre 2025

Setiembre...


 Querido amor, el mes de setiembre me remonta al año 94 y te veo ilusionado montando tu oficina.  Fue el momento en que decidiste renunciar a la firma para la que trabajabas y emprender un negocio propio. Con cuanta ilusión buscamos una oficina para alquilar. Encontramos una que nos gustó desde la primera visita y nos embarcamos a la tarea de amoblarla, acondicionarla y echar el negocio a andar. Compramos juntos cada mueble, cada silla, cada detalle. Inauguraste el 9 de setiembre hace  31 años. 

Difícil olvidar ese día. Pasé por la parroquia a recoger al padre Juan a quien le habíamos pedido que bendijera la oficina y lo encontré a punto de celebrar un matrimonio. Al verme recordó el compromiso que tenía con nosotros y me dijo "no te preocupes, los caso y nos vamos, siéntate". A esa hora tú ya estabas recibiendo a los invitados a la inauguración. Tuviste que hacer magia para mantenerlos entretenidos mientras llegaba con el padre.  Ese mismo padre nos había casado 11 años antes, por ello lo habíamos elegido a él para este momento tan importante.  Todo salió bien, y así emprendimos un nuevo tramo de nuestra vida.

Conocimos el negocio en el camino, tuvimos altibajos, trastabilladas, dudas, éxitos y fracasos,  pero seguimos adelante y nos deparó también experiencia, oportunidades y aprendizajes. Aprendí algo del negocio y te apoye cuanto pude. Como olvidar los fines de semana que íbamos a hacer limpieza profunda acompañados de los chicos, a quienes les hacía ilusión visitar la oficina.

Miro hacia atrás y me sorprende la cantidad de cosas que hicimos juntos. Aunque no siempre estábamos de acuerdo en todo, aprendimos a conciliar y hallar el punto de equilibrio. Me gusta el camino que recorrimos juntos. Te tengo siempre presente y me gusta dejarme sorprender por los recuerdos.  Ellos escriben por mi en este diario de cartas para ti. Te amo mucho siempre. Besos de mi para ti. 

06 septiembre 2025

Los inicios...


 Querido amor, estos días que estoy ayudando a nuestra Va  con el bebé, mis recuerdos viajan a través del tiempo y nos veo en nuestros inicios. Recuerdo especialmente cuando llegamos a casa con ella en brazos, tan llenos de amor y a la vez de temor, inseguros ante cualquier eventualidad, pero con muchas ganas de hacer las cosas bien.

 Yo tenía 23 años cuando ella nació y tú 28 y nos hacía mucha ilusión formar nuestra familia.   Leíamos libros de crianza y nos preparábamos para el futuro. Recuerdo las noches de desvelos, faltos de sueño pero ilusionados, contemplando a nuestra pequeña con admiración. Vigilábamos su sueño, su respiración, y todo lo que pudiera pasarle. Dos años después, el nacimiento de Artu nos tomó mas experimentados, mas seguros, pero aún llenos de dudas. Aprendimos juntos los 4 en el camino de la vida, cometimos errores y aciertos, pero nunca nos dimos por vencidos.

Hoy, que tú ya no estás, me acompañan ellos, y me siento orgullosa de los adultos en que se han convertido. Son en esencia, buenas personas, de nobles sentimientos y sólidos principios. Y puedo pensar entonces que todo valió la pena. Gracias por la linda familia que logramos tener, gracias por cada momento que nos tocó vivir, de todos aprendimos. Te amo,  te extraño y te recuerdo mucho.